La Huella SonoraNoticiasNoticia ampliada

21 Abril 2009

Juan Perro en la sala Bikini

Juan Perro

Juan Perro ha vuelto a reclutar a unos amigos cubanos, Norberto Rodríguez a la guitarra (creo que también ha pactado con el diablo), Ronald Moran al contrabajo y su fiel Moisés Porro a la batería y percusiones, como dice nuestro hombre tengo algunas coplillas nuevas y quiero saber que tal girarán.

Así de fácil, olvídate de la idea típica de canción que suena en todas las radios, fenómeno de masas y miles de personas en un estadio para escuchar a un tipo que sólo conoces una canción, todo lo contrario el amigo Santiago Auserón tiene tal confianza en su público que monta una gira para presentar unas canciones que todavía no están editadas y por supuesto triunfa.

Bien es verdad que dentro de casi dos horas de escenario caben los nuevos temas y muchos de los que forman la obra "cubana" supongo que me olvido de alguna, pero a lo largo de la noche fueron apareciendo No más lágrimas y El cigarrito de su Cantares de Vela DRO 2002, Charla del pescado y El carro de Mr Hambre DRO 2000, El ala rota y Obstinado en mi error de La Huella sonora BMG 1997, y Un perro flaco, Fonda de Dolores, Perla Oscura y El barco de agua de Raices al viento BMG 1995, si todavía no consideras que estos cuatro discos son esenciales en cualquier casa, hiciste bien en no venir al concierto. Los que estábamos allí te puedo asegurar que las coreamos, las bailamos y las disfrutamos.

Dejó claro Juan Perro que no estábamos para otras etapas, ni Radio Futura ni Las malas lenguas, tenían cabida esa noche, cuando uno tiene una obra tan extensa se lo puede permitir. Auseron tocó, cantó y comunicó como solo un maestro de escenario sabe hacerlo, además demostró muchas tablas al capear perfectamente a un espontáneo que se empeñó un buen rato en ofrecerle sus servicios personales.

Los músicos que le acompañan, conocen bien los temas y se acoplan a la perfección, Moises Porro ya había colaborado en algunas grabaciones, Norberto Rodriguez es una mezcla de Marc Ribot y Luis Salinas pero con mucho más R&R en las venas y quizás el único que no acabó de destacar fue Moran al contrabajo, discreto pero sin soltarse.
Los temas nuevos que presentó iban calando entre el respetable y algunos parecían fáciles de acompañar, una especia de nana Duerme Zagal, R&R para homenajear a Joe Strummer y al barrio de Malasaña, sones cubanos, letras como siempre necesarias para sobrevivir en un mundo falto de poesía, en fin las iremos escuchando y aprendiéndolas para poder acompañar en su viaje a este cantautor que no deja de mejorar con el tiempo, gracias por volver. 

Escrito por Candido Querol.