Santiago AuserónNoticiasNoticia ampliada

19 Mayo 2017

Semilla del Son: De cómo la música popular cubana germinó en suelo español.

Santiago Auserón

A comienzos de los ochenta, unos pocos años después del fin de la dictadura, Madrid era un hervidero de propuestas culturales y muchos grupos musicales todavía inexpertos, gracias al descaro de sus ideas o a su aspecto provocador, gozaban del acceso directo a escena y de la atención de los medios. La sociedad española quería ponerse al tanto de las novedades sonoras. En el furgón que nos llevaba a pueblos donde nunca se había celebrado un concierto, los componentes de Radio Futura discutíamos mucho de música.

Un tema recurrente era la posibilidad de alcanzar con el verso español la flexibilidad de la lengua inglesa y de los ritmos internacionales. Y cavilábamos de esta suerte, mientras rodaba el furgón: "Debe de haber un lugar en el Caribe donde nuestra dicción de vocales abiertas y consonantes rudas se aligere, donde la tradición hispana favorezca la invención de canciones y estilos nuevos". 

El inglés cantado con acento créole en Jamaica se asemejaba a la sonoridad del castellano, los jamaicanos habían difundido por el mundo una cultura musical contemporánea. No tardamos en deducir que aquel lugar idóneo debía de ser Cuba. Sospechando la existencia de sonoridades desconocidas para nosotros, comenzamos a planear unas vacaciones pagadas por los primeros éxitos del grupo.